domingo, 20 de mayo de 2018

Nicanor Parra / Mi madre




Nicanor Parra
MI MADRE

Cuando nací mi mi madre preguntó
Qué voy a hacer con este renacuajo

Nicanor Parra, "Lo que el difunto dijo de sí mismo" (Versos de salón, 1962)
El último apaga la luz
Lumen, Barcelona, 2018






viernes, 4 de mayo de 2018

Vivian Gornick / Cosas



Vivian Gornick
COSAS

¿Qué hay que contar? Pues una hace sus cosas, luego se coloca culo contra culo y a dormir ¿Qué quieren que les cuente?


Vivian Gornick
Apegos feroces
Ciudad de México, Sexto Piso, 2018, p. 30



sábado, 28 de abril de 2018

Alice Sebold / Mi madre y los gatos



Alice Sebold
MI MADRE Y LOS GATOS

Mi madre, aquella presencia totémica, estaba sentada en el sillón de orejas tapizado en rojo y blanco en el que había pasado las más de dos décadas transcurridas desde la muerte de mi padre. Había envejecido lentamente en aquel sillón, dedicada primero a la lectura y a hacer punto, y después, cuando la vista comenzó a fallarle, a ver programas de la televisión pública desde el amanecer hasta que se quedaba dormida después de la cena. De un año o dos a esta parte se sentaba en el sillón y ni siquiera se molestaba en encender el televisor. Se colocaba en el regazo las madejas de hilo embrollado que mi hija mayor, Emily, seguía mandándole cada año por Navidad y las acariciaba como algunas ancianas deben de acariciar a sus gatos.

Alice Sebold, Casi la luna





miércoles, 18 de abril de 2018

Alice Sebold / Susie Salmón





Alice Sebold
SUSIE SALMÓN

Me llamo Salmón, como el pez; de nombre, Susie. Tenía catorce años cuando me asesinaron, el 6 de diciembre de 1973. Si veis las fotos de niñas desaparecidas de los periódicos de los años setenta, la mayoría era como yo: niñas blancas de pelo castaño desvaído. Eso era antes de que en los envases de cartón de la leche o en el correo diario empezaran a aparecer niños de todas las razas y sexos. Era cuando la gente aún creía que no pasaban esas cosas.

Alice Sebold
Desde mi cielo, 2002


viernes, 30 de marzo de 2018

Tennesse Williams / Un milagro

Madame Kisling
Amadeo Modigliani

Tennessee Williams
UN MILAGRO

Ha ocurrido un milagro: la señora está muerta.

Tennessee Williams
"El inventario de Fontana Bella"
Ocho mujeres poseìdas
Luis de Caralt Editor, Biblioteca Contemporánea, p. 44



domingo, 25 de marzo de 2018

Julio Ramón Ribeyro / La carta





Julio Ramón Ribeyro
LA CARTA

La carta que aguardamos con más impaciencia es la que nunca llega. No hacemos otra cosa en nuestra vida que esperarla. Y no nos llega, no porque se haya extraviado o destruido, sino sencillamente porque nunca fue escrita.

Julio Ramón Ribeyro
Prosas apátridas / 192
Barcelona, Tusquets Editores, 1986, p 176


miércoles, 28 de febrero de 2018

jueves, 18 de enero de 2018

domingo, 14 de enero de 2018

Carlos Monsiváis / Pobrecito



Carlos Monsiváis
POBRECITO

Y luego, había el niño de nueve años que mató a sus padres y pidió al juez clemencia porque él era huérfano.




domingo, 24 de diciembre de 2017

Juan José Millás / Hombrecillos



Juan José Millás
HOMBRECILLOS

Estaba escribiendo un articulo sobre las últimas fusiones empresariales, cuando noté un temblor en el bolsillo derecho de la bata, de donde saqué, mezclados con varios mendrugos de pan, cuatro o cinco hombrecillos que arrojé sobre la mesa, por cuya superficie corrieron en busca de huecos en los que refugiarse.

Juan José Millás / El coleccionista de Barbies

viernes, 22 de diciembre de 2017

Juan José Millás / Aborto






Juan José Millás

ABORTO

Cuando mi tía Maruja tuvo un aborto, abrí a escondidas el tomo correspondiente de la enciclopedia Espasa, que estaba en la habitación de mis padres, y busqué la palabra para ver qué rayos era aquello de lo que sólo se podía hablar en voz baja. Decía así: 'Cosa sobrenatural, estupenda, rara o caprichosa que está fuera de las leyes normales'. De modo que mi tía había tenido una cosa sobrenatural, estupenda, rara o caprichosa que estaba fuera de las leyes normales. Aquello me excitó, y aunque no conseguí verle a mi tía la cosa sobrenatural por ninguna parte, supuse que la ocultaba debajo de la ropa, y de la ropa interior para ser más exactos.

Juan José Millás / El coleccionista de Barbies


domingo, 17 de diciembre de 2017

Mátija Béckovic / Lobos



Mátija Béckovic

LOBOS
Traducción del serbio: Liliana Popovic
Versión de Triunfo Arciniegas

Según una historia famosa del lejano norte, los cazadores de lobos mojan en sangre fresca un puñal de doble filo y clavan el mango en el hielo del desierto nevado. El lobo hambriento siente la sangre desde lejos, especialmente en el aire puro y punzante, bajo las estrellas altas y heladas, y pronto encuentra el anzuelo sangriento. Se corta la lengua lamiendo la trampa congelada. Chupa su sangre caliente de la hoja fría y no puede parar hasta que se desploma, repleto de su propia sangre.

Nota
Una versión condensada del extraordinario poema de Mátija Béckovic (Senta, 1939) funciona como un cuento breve. Por favor, lea la versión completa del poema, Puñal.





domingo, 3 de diciembre de 2017

Roberto Abad / Un compositor


Roberto Abad
UN COMPOSITOR

Hace cientos de años un compositor quedó atrapado en su obra cumbre: un lugar frío y aparentemente sin ventanas. Ahora que el lector ha llegado hasta aquí, después de mucho, el hombre redescubre la luz, la salida. No sabe cómo actuar, ha pasado tanto tiempo. Quiere decir gracias, pero no se atreve. Opta, finalmente, por irse al rincón, ya no le importa salir. A su edad, en lo único que piensa es en su muerte, que sucederá cuando el lector cambie de página.


Roberto Abad
(Cuernavaca,México, 1988) escribe, lee y hace música. Estudió Educación en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Fue incluido en las antologías de cuento Alebrije de Palabras. Escritores Mexicanos en breve (BUAP, 2013) y Los regresos de Zapata (Cimandia, 2014). Es autor de Orquesta primitiva, publicado por el FETA.


lunes, 27 de noviembre de 2017

Jaime Fernández / Una dentellada



Jaime Fernández
Biografía
UNA DENTELLADA

Agazapado entre los arbustos del parque el hombre siente, como una dentellada en su vientre, el abrazo y el beso clandestinos entre su mujer y el joven amante.

Más tarde, los tres cuerpos yacen sobre la piel húmeda del césped -en medio del ulular de sirenas-, y, sin saberlo, posan para la foto del diario amarillo de mañana.

Jaime Fernández
El hombre que se mece
Entreletras, Villavicencio, 2017, p. 48